miércoles, 24 de octubre de 2007

CALENTAMIENTO GLOBAL


Con cambio climático o sin él, parece evidente que una población en aumento sobre una superficie limitada augura dificultades en el futuro. El deterioro del planeta y el agotamiento de sus recursos son sólo algunos de las dificultades que plantea ese problema esencial: cada vez somos más y la Tierra, lamentablemente, no se ensancha. ¿Qué soluciones tenemos? Descartado un estricto control demográfico, la única alternativa, si fuera viable, estaría en la colonización de otros planetas. De este modo podríamos abandonar la Tierra en barbecho y volver, digamos, dentro de 100.000 años. Cuando el aire se hubiera limpiado y las especies vegetales y animales se hubieran recobrado podríamos volver a devastar tranquilamente el planeta. Posiblemente, existen indicios de que la especie humana ya se está preparando genéticamente para ese éxodo espacial. Si observan a dos destacados miembros de nuestra comunidad, nuestro líder Z y el lendacari, verán que ya han adoptado las cejas a dos aguas tipo Star Trek, muy útiles para desplazarse en el hiperespacio. Incluso el nombre “Z” es menos apropiado para ser presidente de España que capitán de una nave espacial disparada hacia los confines de la galaxia, pero de momento esto no es más que la expresión de un deseo.

Pero mientras tanto, es imposible dejar de observar que el cambio climático está siendo una de esas banderas que los desencantados con el fracaso del socialismo asumen con entusiasmo para poder continuar diferenciándose y arremeter subrepticiamente contra sus enemigos. Porque ellos saben que contaminar es de derechas, y que la culpa de que el pobre oso polar no consiga un mal témpano que llevarse a las garras es de Bush.