miércoles, 6 de agosto de 2008

PUIG vs GASOL

Joan Puig es tonto y tiene cara de tonto, y esta sinceridad fisonómica es el único mérito que le puedo encontrar. Por lo demás, parece carecer por completo de sentido del ridículo, como demuestran los abundantes documentos gráficos y el hecho de ser capaz de decir lo primero que se le pasa por la cabeza con tal de salir en los medios. En realidad, Joan Puig parece un personaje más adecuado para la telebasura que para la política, pero desde hace tiempo ambas se han ido acercando. Por eso Joan Puig es realmente un síntoma, una imagen (de tonto) que vale más que mil palabras, y que quizás retrate a un país del que no sabes los miles de tontos que podrían ser presidentes, Sonsoles.